¿Cansado de que usen y reusen tu USB sin permiso? ¿Cansado de reconocer que tu querido pincho el que está usando aquel compañero de piso, de trabajo o miembro de tu familia con demasiada cara? ¿Y de los conocidos robos de memoria que sobre todos sufrimos los usuarios de las bibliotecas y ordenadores públicos?
Con este invento no te puedo asegurar que no te vayan a robar, pero al menos, te puedes reir pensando en el mal rato que va a pasar el ladrón. ¿De qué se trata? De un candado para tu USB, sí un candado, similar al de las bicicletas o las taquillas de los institutos, con su clave.
La utilización, como se ve, es simple. Se introduce el USB en el candado, mezclamos los números, y hasta que no introducimos la combinación correcta, no hay manera de abrirlo. Bueno, sí hay manera, forzándolo, pero nos arriesgamos a perder el enlace macho del USB (lo que es el pincho en sí) y por tanto, perder tanto la información como la funcionalidad del aparatito.
Eso sí, si lo quieres tendrás que esperarte a que lo traigan de Japón.
Visto al pasar por No puedo creer que lo hayan inventado








